Fortaleza edificada en lo alto del cerro de la Floresta, posición estatégica a 252 m de altura con una
superficie
de 5.600 m.
Su construcción, sobre viejas fortificaciones Íberas y Romanas es de origen Árabe, hacia el 720, siendo propiedad del Emirato de Córdoba, si bien será sometido a sucesivas ampliaciones por los cristianos
a partir de ser tomada por Fernando III “el Santo” en 1240.
Tanto Pedro I “el Cruel”, como Enrique II de Castilla usaron este castillo no solamente como residencia temporal sino tambien como cárcel para sus prisioneros, así como lugar seguro donde poder depositar sus tesoros.
En 1629, la villa, jurisdicción y castillo son vendidos por Felipe IV a Don Fº De Corral y Guzmán, Caballero de la orden de Santiago.
A partir del S. XV, este castillo, al ser reconquistada toda la Península comienza a deteriorarse progresivamente y estuvo a punto de ser borrado de la faz de la tierra.
En 1900, su propietario, Rafael Demaissieres, Conde de Torralva, comienza la reconstrucción del castillo, que durante 36 años dio trabajo y prosperidad al pueblo. Gracias a este enorme esfuerzo privado, hoy podemos visitar unos de los mejores ejemplos de fortaleza medieval que hay en España.
Un emocionante viaje en el tiempo a través de sus espacios temáticos.
Pasead por el patio de armas, subid a la Torre del Homenaje, donde verán el nombramiento del caballero por Pedro I "el Cruel", las mazmorras, la Vestimenta en la Baja Edad Media en la Torre Redonda, así como el Vestidor del Rey, contemplad las armas del medioevo y finalizar conociendo la capilla de la Virgen del Rosario, patrona de Almodóvar del Río.